Sobre mí
noviembre 27, 2019 2025-12-01 18:36Sobre mí
Hola, soy Ana Willis
Soy psicóloga clínica y terapeuta familiar. Acompaño a madres, padres y parejas a comprender su historia, a manejar la ansiedad y a tomar decisiones con más claridad. Creo profundamente en el autoconocimiento como una llave que transforma la vida familiar: cuando reconocemos nuestros patrones, dejan de ser rígidos y se vuelven más flexibles. Con esa claridad, podemos elegir actuar de manera distinta y construir relaciones familiares con mayor confianza, liderazgo y conexión.
Conoce mi historia
Estudié Psicología en la Universidad de Monterrey y cursé la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica. Más adelante, me formé en el Bowen Center for the Study of the Family en Washington, D. C., donde profundicé en la Teoría de Sistemas Familiares y trabajé con individuos y familias.
En 2011 elegí pausar mi carrera para enfocarme en mis hijos y, desde ese lugar, seguí formándome y fortaleciendo mi mirada sistémica. Con el tiempo, me mudé a The Woodlands, Texas, donde retomé mi desarrollo profesional con mi consulta privada y, comenzando una nueva experiencia como psicóloga escolar K-12 en una escuela privada.
Esta fue una etapa clave de mi formación acompañando a estudiantes y familias en lo académico, social y emocional. Confirmé algo que hoy guía mi trabajo: cuando los adultos ganamos claridad, los niños florecen.
Además, me certifiqué como Consejera de Acceso Universitario (Rice University), una formación que me permitió entender que el acompañamiento a familias se puede adaptar a los distintos retos y etapas del desarrollo.
Mi filosofía
Integro Psicología, y Teoría de Sistemas Familiares. Me gusta traducir la ciencia en herramientas sencillas para la vida diaria: poner nombre a lo que sentimos, practicar la autorregulación y elegir con mayor consciencia.
Trabajo presencial en The Woodlands, TX y en línea. Me comunico en español e inglés. Lo importante, siempre, es construir un espacio seguro donde se pueda pensar con claridad y actuar con propósito.
Creo que el crecimiento emocional no es lineal ni termina cuando llegamos a ser adultos, pero con trabajo intencional y un acompañamiento adecuado, siempre es posible avanzar con más claridad y seguridad.